Mostrando entradas con la etiqueta san anselmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta san anselmo. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de mayo de 2019

¿Cuándo llegarás?


¿Cuándo llegarás consolador mío a quien espero?
¿Cuándo veré en mi alegría a aquel que yo deseo?
Quedaré saciado cuando aparezca tu gloria, de la que tengo hambre.
¿Cuándo seré embriagado con la abundancia de tu casa, tras de la cual suspiro?
¿Cuándo beberé en el torrente de tu placer, del que tengo sed?
Mientras tanto, Señor, que mis lágrimas sean mi alimento día y noche,
hasta que me digas: He aquí tu Dios,
hasta que oiga: Alma he aquí tu esposo.

San Anselmo
Oración II ante Cristo

martes, 14 de mayo de 2019

San Anselmo. Mi vida es amarte.


Mi vida, el fin de mi destino es amarte,
aunque hasta aquí no haya podido hacerme digno de amarte cuanto debo;
pero por lo menos ése es mi deseo.

Si todo lo que me inspiras, ¡oh, Señor!, es bueno,
sobre todo cuando este bien que quieres es que yo te ame,
haz que cumpla tu voluntad.

Tengo hambre y sed de ti;
 yo te deseo, yo suspiro tras de ti,
yo anhelo ardientemente por ti

jueves, 18 de mayo de 2017

¿Cuándo llegarás?


¿Cuándo llegarás consolador mío a quien espero?
¿Cuándo veré en mi alegría a aquel que yo deseo?
Quedaré saciado cuando aparezca tu gloria, de la que tengo hambre.
¿Cuándo seré embriagado con la abundancia de tu casa, tras de la cual suspiro?
¿Cuándo beberé en el torrente de tu placer, del que tengo sed?
Mientras tanto, Señor, que mis lágrimas sean mi alimento día y noche,
hasta que me digas: He aquí tu Dios,
hasta que oiga: Alma he aquí tu esposo.

San Anselmo
Oración II ante Cristo

viernes, 12 de mayo de 2017

San Anselmo. Mi vida es amarte.


Mi vida, el fin de mi destino es amarte,
aunque hasta aquí no haya podido hacerme digno de amarte cuanto debo;
pero por lo menos ése es mi deseo.

Si todo lo que me inspiras, ¡oh, Señor!, es bueno,
sobre todo cuando este bien que quieres es que yo te ame,
haz que cumpla tu voluntad.

Tengo hambre y sed de ti;
 yo te deseo, yo suspiro tras de ti,
yo anhelo ardientemente por ti

miércoles, 1 de julio de 2015

Oración de San Anselmo


Señor,
si no estás aquí,
¿dónde te buscaré estando ausente?
Si estás en todas partes,
¿cómo no descubro tu presencia?

Cierto es que habitas en una claridad inaccesible.
Pero, ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?
¿Quién me conducirá hasta allí para verte en ella?
Y luego, ¿con qué señales,
bajo qué rasgos te buscaré?

Nunca jamás te vi,
Señor, Dios mío;
no conozco tu rostro…

Enséñame a buscarte
y muéstrate a quien te busca
porque no puedo ir en tu busca
a menos que tú me enseñes,
y no puedo encontrarte
si tú no te manifiestas.

Deseando,
te buscaré;
te desearé buscando;
amando
te hallaré;
y encontrándote,
te amaré.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Oración de San Anselmo a Jesús, para excitar al temor


¡Oh Jesús!, a causa de tu nombre haz por mí lo que ese nombre significa. 
Jesús, olvida a este soberbio que te provocó y ve al desgraciado que te invoca.
¡Oh dulce nombre, nombre deleitable,
que reconforta al pecador;
nombre lleno de feliz esperanza!
 ¿Qué quiere decir, en efecto, este nombre, Jesús, sino Salvador?
Por consiguiente, ¡oh Jesús!, a causa de tu nombre,
sé para mí Jesús, ya que me has creado para que no perezca.