sábado, 9 de diciembre de 2017

Prefacio 1 de Adviento


En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo Señor nuestro.

Él vino por primera vez en la humildad de nuestra carne,
para realizar el plan de redención trazado desde antiguo,
y nos abrió el camino de la salvación;
para que, cuando venga por segunda vez
en el esplendor de su grandeza,
podamos recibir los bienes prometidos 
que ahora aguardamos en vigilante espera.

Por eso, con los ángeles y los arcángeles,
y con todos los coros celestiales
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Prefacio de la Inmaculada Concepción


En verdad es justo y necesario
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque preservaste a la Virgen María
de toda pecado original
para que, enriquecida con la plenitud det u gracia,
fuese digna Madre de tu Hijo,
imagen y comienzo de la Iglesia,
que es la esposa de Cristo,
llena de juventud y de limpia hermosura.

Purísima tenía que ser, Señor,
la Virgen que nos diera
al Cordero inocente que quita el pecado del mundo.
Purísima la que, entre todos los hombres,
es abogada de gracia y ejemplo de santidad.

Por eso, unidos a los ángeles,
te aclamamos llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Lectio Divina. La Jerusalén celestial


Aquel día, se cantará este canto en el país de Judá:
«Tenemos una ciudad fuerte,
ha puesto para salvarla murallas y baluartes:
Abrid las puertas para que entre un pueblo justo,
que observa la lealtad;
su ánimo está firme y mantiene la paz,
porque confía en ti.

Confiad siempre en el Señor,
porque el Señor es la Roca perpetua:
doblegó a los habitantes de la altura y a la ciudad elevada;
la humilló, la humilló hasta el suelo,
la arrojó al polvo, y la pisan los pies,
los pies del humilde, las pisadas de los pobres.»

Lectura del libro de Isaías (26,1-6)

jueves, 23 de noviembre de 2017

Oración de San Clemente de Roma


Pediremos con instante súplica, haciendo nuestra oración, que el artífice de todas las cosas guarde íntegro en todo el mundo el número contado de sus elegidos, por medio de su amado Hijo Jesucristo.

Por él nos llamó de las tinieblas a la luz, 
de la ignorancia al conocimiento de la gloria de su nombre, 
a esperar en tu nombre, principio de toda creatura, 
abriendo los ojos de nuestros corazones para conocerte a ti 
el único altísimo en las alturas, 
el Santo que tiene su descanso entre los santos; 
el que humilla la altivez de los soberbios, 
el que deshace los pensamientos de las naciones, 
el que levanta a los humildes y abate a los que se enaltecen, 
el que enriquece y empobrece, 
el que mata y el que da la vida, 
el único bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne.
Tú penetras los abismos 
y contemplas las obras de los hombres, 
auxilio de los que están en peligro 
y salvador de los desesperados, 
creador y protector de todo espíritu.
Tú multiplicas las naciones sobre la tierra, 
y has escogido entre todas a los que te aman 
por medio de Jesucristo tu Hijo amado, 
por el cual nos has enseñado, 
nos has santificado, nos has honrado.
Te rogamos, Señor, que seas nuestro auxilio 
y nuestro protector.
Sálvanos en la tribulación, levanta a los caídos, 
muéstrate a los necesitados, sana a los enfermos, 
vuelve a los extraviados de tu pueblo, 
sacia a los hambrientos, da libertad a nuestros cautivos, 
levanta a los débiles, consuela a los pusilánimes; 
conozcan todas las naciones que tú eres el único Dios, 
y Jesucristo es tu Hijo, 
y nosotros tu pueblo y las ovejas de tu rebaño.

San Clemente de Roma
Carta a los Corintios 59

sábado, 18 de noviembre de 2017

Por los difuntos padres de don Francisco


Oremos por el eterno descanso de los padres de don Francisco Cubells, que el lapso de muy pocos días han fallecido. Para que el Señor los acoja en su misericordia. Pidamos también por su hijo, para que la tristeza de esta separación encuentra en la fe un motivo firme para la esperanza.

Dales, Señor, el descanso eterno.
Y brille para ellos la luz perpetua.
Descansen en paz.
Amén.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Oración de Santa Gertrudis


Padre eterno,
yo te ofrezco la preciosisima sangre
de tu Divino Hijo Jesús,
en union con las misas celebradas hoy día a través del mundo
por todas las benditas animas del purgatorio
por todos los pecadores del mundo. 
Por los pecadores en la iglesia universal,
por aquellos en propia casa y dentro de mi familia.
Amen.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Liturgia mozárabe del Domingo XXXII. Oración después de los Dípticos


Acoge, Señor, te lo pedimos,
nuestras oraciones de cada día,
que presentamos ante tu altar.

Dígnate aceptar la humildad de nuestra confesión
dado que, día y noche,
pedimos con insistencia, oh Dios,
la piedad de tu gran misericordia:

por tu Iglesia católica,
para que te dignes protegerla de todo mal;

por los que nos gobiernan,
para que puedan asegurar la paz y la justicia;

por los obispos,
para que, en el ejercicio de sus funciones,
se vean libres de las insidias del enemigo;

por los ministros de la Iglesia y por todo el pueblo,
para que, por tu gran misericordia, Señor,
te dignes librarlos de cualquier adversidad;

por las almas de los fieles que descansan en paz,
para que obtengan el perdón de sus pecados;

y, para que la salud acompañe a todos los vivos,
por intercesión de los santos.
R/. Amén.